Interlude

Sentido

 
Todo cobra sentido de un momento a otro y en una fracción de segundo, como una epifanía, como el instante en que encuentro pegada a mi muñeca la última pieza que me faltaba para completar el rompecabezas.
 
Y entonces lo entiendo.
 
Y la tristeza llega, pero yo ya no estoy
 
Ni estaré ahí
 
Para que no me encuentre.

Comentar